Entre la nada y todo. Adios
Si tú no estás… muchas veces lo pensé, en lo que pasaría el día que te alejaras de mi vida, que te fueras a otras tierras, buscando otros labios, que siguieras sueños que repudiaran a mi esencia, que te olvidaras del amor que nos tuvimos, de los sueños idílicos que forjamos cada día, esperando que el final que no llegara nunca, o al menos, que no lo hiciera pronto. Quisiera decir que después de todo este tiempo no anhelo tu presencia, ni extraño el espacio entre tus brazos que me acogía en noches frías; quisiera ser capaz de deslindar los recuerdos, el amor, y todas estas cosas que me retienen el día de hoy para olvidarte, ser capaz de afrontar tus errores y los míos y aceptar que a veces las cosas no eran tan bellas como me las pintaba, en mi inocencia, o en mi tontería de querer vivir un cuento y ser por esta vez , su protagonista. Me duele aceptar que hubo cosas que parecieron buenas por que quise verlas así, no por que naturalmente lo fueran.
Esta noche, escribiendo estas palabras te digo adiós; le digo adiós a esa persona que ame con locura, el hombre que, sin miedo y decisión, alguna vez me llevo a conocer un mundo al cual aún temo, pero que ahora considero más grande y maravilloso como nunca hubiera logrado imaginar, a esa persona que en su tiempo mostro interés y enorme amor, que por desgracia con el tiempo y el curso natural de la vida, con las garras del miedo sobre nosotros, se desgasto y nos abandonó para buscar otro lugar, quizá más cálido o menos bélico.
Quisiera despertar de este largo sueño, de una agonía autoimpuesta por los sentimientos y la melancolía que me trae el caminar cada día de la mano de la soledad.
Y a pesar de mí, a pesar de ti, de los gritos, de los reclamos, del infierno en que se convirtieron las características de cada uno, cosas que se volvieron tan irritantes para los dos, no puedo decir que te odio, si lo hiciera todo esto sería más fácil, porque no habría esperanza o sueños que derrumbar, o verdades ante las cuales debiera someterme. Si te odiara tendría una motivación y sin embargo lo que hoy tengo es una gran pena que solo el tiempo se encargara de apaciguar.
Que tristeza me da desearte, en medio de esta batalla campal, lo mejor y que ojala nunca extrañes lo fuimos alguna vez.
Con todo el amor del mundo, Nethiem.

